El taller está diseñado para adultos, idealmente en grupos de menos de 15 personas.
Pero también para organizaciones de voluntarios y redes institucionales -religiosas, deportivas, culturales o profesionales- en cualquier lugar en el que los adultos trabajen con personas vulnerables o en torno a ellas.
Se aplica a la prevención de la violencia sexual contra niños, adolescentes o adultos, con o sin discapacidad, en contextos familiares, escolares, deportivos, culturales, religiosos, profesionales o institucionales.
No está pensado para menores: los niños y adolescentes necesitan formatos adaptados a su edad y etapa de desarrollo.




